La culpa se cuelga,
degollé presuntuoso a esa rosa.
Cautela de aperitivo
de fondo melancolía asombrosa.
Incierto pecado
y furia piadosa
ve ahí que nace preciosa
esa angustia temerosa.
Burdel taciturno,
tormento legible,
transparencia borrosa,
ejerce piadoso el tren ansioso
de la estación del ocio.
Pulcro saber de polvo,
carismática pena de ayer,
toma las riendas de tu saber
notarás donde vas a caer.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario