Como una pintura,
dos amantes que jamás podrán besarse,
el sol no podrá ocultarse
y la luna no saldrá rimbombante.
El trigo como placa de oro
coquetea con ella,
mientras ofendido él, acusa al cielo
por llamarlo cobarde.
Ese río del final no avanza
y el sol sobre él descansa,
penando la soledad que no es escasa,
ferviente pasión que amenaza.
La flor del camino
no es más que una mancha de óleo y reflejos,
que habita triste,
junto al velo que cubre el cielo.
Hollín de piel
tapizas ese anhelo,
dime tú qué sientes
al caer con desenfreno,
¿Es acaso el retrato de un mundo paralelo,
en el que las personas no son más que imágenes
y el amor solo un desconsuelo?
¿O acaso una realidad
de una vida triste sin colores ni sueños?
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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