Frío intenso
se cuela en mis huesos,
como agua antártica
que me carcome por dentro.
Eterna angustia,
descarrilas mis pensamientos,
confundes mis emociones
y me pierdo en busca de una luz.
Colérico sufrimiento,
duro malestar,
me tiene dando vueltas
sin llegar a ningún lugar.
Efímera felicidad,
te saluda mi sonrisa
pero sabiendo que la pena
está por llegar.
Se ve horrible
como bomba al estallar,
el miedo se refuerza
con la bulla en tempestad.
Extraña sensación,
río de pena,
sufro de felicidad,
no lo puedo aguantar.
Crece la melancolía,
la tristeza y el desamor,
mi vida se vuelca
en torno a tú compasión.
Mi garganta no para,
no deja de alegar,
que el llanto y la pena
ya no pueden esperar.
Sumergido estoy,
sumergido me quedo,
pues prefiero estar así
porque olvidarte ya no puedo.
Mi camino está difícil
pero no descansaré,
pues el Paraíso me espera
y sólo lucharé.
Porque vivo en el infierno
en el que yo mismo elegí,
y no quiero despedirme
si no salgo de ahí sin ti.
Me ahogo con mis lágrimas,
lágrimas que yo mismo pedí.
Prefiero recorrer el dolor,
que ser libre y no tenerte junto a mí.
Procuro en mi conciencia
caminar hacia ti,
tomarte de la mano
y llevarte a salir.
Espero y espero,
me arriesgo y no importa,
pues la recompensa es enorme
y sólo quiero poseerla.
Seguiré caminando y esperando,
queriendo y soñando,
mientras la silueta de tus manos
me acarician en tinieblas.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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