Me asusta la soledad,
me aterra quedarme sólo en la tristeza,
me apena mirarme y ver como mis ojos se hacen agua
y mis pensamientos se disuelven
como el azúcar en una taza de té.
Me asusta la soledad,
la soledad, la soledad.
Me asusta el vacío infernal que me carcome,
me absorbe y me batalla como pieza de ajedrez.
Me asusta no dejar de llorar.
Me asusta, me asusta.
Extraño la felicidad de levantarme y sonreír,
de abrir la ventana y ver el sol.
Mis ojos no callan,
mi cara espantada,
le temo a la angustia
de palabras equivocadas.
Me nublo y me siento,
me quedo y me quedo.
No puedo hacer nada más que vivir esta pena,
pues supe el riesgo
y ahora cumplo mi condena.
Cierro los ojos,
es hora de dormir,
para despertar con las sombras
cuando los vuelva a abrir.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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