viernes, 30 de enero de 2009

Optimista

No descanso,
como si las palabras cayeran solas desde mi boca,
como si mi corazón se agrandara cuando te recuerdo,
como si la razón se hiciera trizas cuando te pienso,
como el vaso que quebré sabiendo que no te tengo.
No puedo descansar,
sigiloso me quedo,
sigiloso como el mar,
cuando presiento que te voy a mirar.
Simplemente no puedo descansar,
no quiero descansar,
sería un lujo tremendo
mientras te pierdo por vagar.
Me rehúso a hacerlo,
aunque el dolor salga de mis entrañas,
o que mis palabras se guíen por una corazonada
cometiendo un error de manera descabellada.
Así será,
seguiré,
pues prefiero perder en el intento
que arrepentirme por cien años más.
Porque se que si me esfuerzo
descansaremos juntos en el paraíso,
cuando tu mano y la mía
estén juntas y podamos crear alegría,
para vivir en este mundo
en el que yo te alabaría.

Decidí

Frío intenso
se cuela en mis huesos,
como agua antártica
que me carcome por dentro.
Eterna angustia,
descarrilas mis pensamientos,
confundes mis emociones
y me pierdo en busca de una luz.
Colérico sufrimiento,
duro malestar,
me tiene dando vueltas
sin llegar a ningún lugar.
Efímera felicidad,
te saluda mi sonrisa
pero sabiendo que la pena
está por llegar.
Se ve horrible
como bomba al estallar,
el miedo se refuerza
con la bulla en tempestad.
Extraña sensación,
río de pena,
sufro de felicidad,
no lo puedo aguantar.
Crece la melancolía,
la tristeza y el desamor,
mi vida se vuelca
en torno a tú compasión.
Mi garganta no para,
no deja de alegar,
que el llanto y la pena
ya no pueden esperar.
Sumergido estoy,
sumergido me quedo,
pues prefiero estar así
porque olvidarte ya no puedo.
Mi camino está difícil
pero no descansaré,
pues el Paraíso me espera
y sólo lucharé.
Porque vivo en el infierno
en el que yo mismo elegí,
y no quiero despedirme
si no salgo de ahí sin ti.
Me ahogo con mis lágrimas,
lágrimas que yo mismo pedí.
Prefiero recorrer el dolor,
que ser libre y no tenerte junto a mí.
Procuro en mi conciencia
caminar hacia ti,
tomarte de la mano
y llevarte a salir.
Espero y espero,
me arriesgo y no importa,
pues la recompensa es enorme
y sólo quiero poseerla.
Seguiré caminando y esperando,
queriendo y soñando,
mientras la silueta de tus manos
me acarician en tinieblas.

jueves, 29 de enero de 2009

No quiero despertar

Preciosa fantasía,
maldita realidad,
no quiero abrir mis ojos
y ver que ya no estás.
Preciosa fantasía,
me encantas cada día más,
deambulo por lugares
que no visitaba jamás.
Preciosa fantasía,
hermoso mundo irreal,
patino por el cielo
y me ahogo en un salar.
Preciosa fantasía,
veo tu cara al comenzar,
se cierran mis ojos
y comienzo a viajar.
Tu sonrisa es mi bote,
tus manos mi guía,
quisiera permanecer
aquí todo una vida.
Preciosa fantasía,
en la que tus palabras me llenan,
tus ojos me elevan,
mientras los versos juegan y juegan.
Te admiro y te sueño,
te miro y me quedo,
me pierdo y me encuentras,
quisiera abrazarte y sólo dar vueltas.
Siento un resplandor en mis ojos,
se filtra por las cortinas,
no puede ser,
se acaba mi fantasía.
Tan sólo quisiera poder despertar
envuelto en esa preciosa fantasía.

lunes, 26 de enero de 2009

Memoria

Abrazo el recuerdo de tu piel,
sabiendo que no te volveré a tener.
Amargo sufrimiento que revela tristeza,
como tormenta sobre el Pacífico.
Vuelco en nuevas emociones
que palpitan en mi saber.
Se abre la grieta de mi temer
y me absorbe,
me absorbe como hoyo negro,
como torbellino después de quitar el tapón de la tina.
Contengo mi alma con un respiro,
y exhalo dolor con un suspiro.
Abrazo el recuero de tu piel,
recorro cada centímetro con un cincel de memoria.
Me escabullo entre tus recuerdos
y me pierdo, me asusto y me pierdo.
Platico con demonios de mí pensar
y vendo mi alma para volver a comenzar,
mientras tímidamente...
Abrazo el recuerdo de tu piel.

domingo, 4 de enero de 2009

Condena

Me asusta la soledad,
me aterra quedarme sólo en la tristeza,
me apena mirarme y ver como mis ojos se hacen agua
y mis pensamientos se disuelven
como el azúcar en una taza de té.
Me asusta la soledad,
la soledad, la soledad.
Me asusta el vacío infernal que me carcome,
me absorbe y me batalla como pieza de ajedrez.
Me asusta no dejar de llorar.
Me asusta, me asusta.
Extraño la felicidad de levantarme y sonreír,
de abrir la ventana y ver el sol.
Mis ojos no callan,
mi cara espantada,
le temo a la angustia
de palabras equivocadas.
Me nublo y me siento,
me quedo y me quedo.
No puedo hacer nada más que vivir esta pena,
pues supe el riesgo
y ahora cumplo mi condena.
Cierro los ojos,
es hora de dormir,
para despertar con las sombras
cuando los vuelva a abrir.

El precio

Temen caminar por las calles,
al ser abucheados, aplaudidos y acabados.
Temen conocer al amor de sus vidas,
un humano común,
trabajo de oficina y un bar por las noches.
Impresionados quedan de la belleza fuera de cámaras,
aún más cuando lo que ven es simpleza de la vida:
Una vela, una mesa y compañía.
Los traga la fama y la ambicia,
olvidan de donde vienen y lo que son;
son monstruos sin corazón, sin razón.
Los papeles de la mañana los agobian,
historias sobre sus vidas normales
los acosan.
Increíble pensar en una vida sin ella,
sin luz en la oscuridad
y los días no son realidad.
Pena siento por ellos,
celos por ver lo que pierden sólo porque sus nombres estén en primera página.
Viven en secreto,
mendigan sus deseos por la tranquilidad,
su dinero no los salva,
los sacia un momento.
El vinagre en sus entrañas
los postra en la oscuridad de la soledad.
Hambrientos de cariño y atención
como el niño que nació bajo un puente sin amor.
Realidad inmersa en un circuito distinto,
personas frías que piden auxilio.
Tu fama me odia,
me llama a apreciarte,
pero tan sólo me provoca odiarte.
Tu desprecio por el pobre,
tu vida y tu maldita vida,
coquetea con el dinero,
dinero florecido desde tus entrañas,
entrañas concebidas por un hombre y una mujer,
ambos te dieron vida,
ambos te enseñaran la muerte,
muerte tu vida,
tu vida es muerte.
El precio de tu vida es tu vida,
caminar por los valles se te ha quitado,
más el horror por lo que te has llevado.
Tu sueldo injuria,
injuria y poder,
algo le entregas y te dan poder.
No seguiré con esto,
porque puede ser,
que en el diario mañana,
mi cara ha de aparecer.
Mi vida transformaré,
en el monstruo horrible
que he dado a conocer.

Lloré, callé y reí

Mi lágrima,
ahoga a la alegría,
atormenta a la paz,
se desliza y desliza en un parque de soledad.
Mi lágrima
desencadena un grito en mi garganta,
un alarido en mi estómago,
en mis ojos tempestad.
Mi lágrima avanza,
destruye todo con su caminar,
se pega la sal,
abstractamente mis sentimientos salen a flotar.
Mi lágrima me llena,
me transforma, me mejora y me mata,
me inspira, me absorbe y levanta,
me ataca, me defiende y me aplasta.
Mi lágrima suspira,
mi aliento se calma,
comienza el llano,
y la quietud se alarma.
Mi lágrima acelera el proceso,
mi voz se entrecorta,
mis manos tiemblan,
mis ojos se cierran.
Mi lágrima sigue,
contagia tristeza a un pañuelo,
al que luego lo botan
porque triste quedó su ego.
Mi lágrima se corta
y me siento mejor,
para llamarla otro día,
cuando vuelva el terror.

Luna

Luna
Miguel Moreno 1974, España

Vive

Son muchas las ideas personales,
los pensamientos emocionales.
Tu mundo y mi mundo juntos en un universo.
Yo pienso tu piensas,
yo escribo, tu callas, te ahogas y sufres.
Ideas, ideas, ideas.
Palabras, palabras, palabras.
Se resuelve tan fácil como callar a un niño con presentes,
mientras llora el no entender que el viento es verde y el sol café.
Si aprendo a creer que el mundo es así,
bastaría un segundo saber que en la locura caí,
pues en tu mundo no tengo lugar,
para hablar de la luna ahogándose en el mar.

"Sigue tu ideal no pierdas el camino, que cuando menos te lo esperes llegarás a tu destino"

Jota Goncarr
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