Al cuadrar tus memorias
con refinados aceites
desposas al infierno
del castigo eterno.
Al acierto por callarme
con tu beso tranquilizante
me bañas con perfume
se cuela hasta abrazarte.
Y el dedal con la aguja
del capricho por la sangre,
esperad que me trague
mis angustias por tocarte.
Saborea en la tormenta
al rayo que desploma
el rugido de su eco
moviendo al mundo entero.
Tu tormenta tu mirada,
el rayo tus palabras,
el rugido en mis entrañas
cuando tu alma baila apasionada.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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