No vivo en el desierto,
no vivo en la ciudad,
no vivo entre personas,
no vivo en soledad.
No vivo viviendo,
muriendo vivo también,
entre mi alma y mi cuerpo,
vive un muerto también.
Vivo entre el cielo,
el infierno y el Edén,
muero en el desierto,
la ciudad y el desván.
Quisiera serte vivo,
para no morirme otra vez,
quisiera tu mano en mi pecho
con la llegada del amanecer.
Estando vivo muero en tu harén,
pues tus ángeles me prohíben
hacerte a mi lado,
lo sé.
Me trago mis angustias,
me callo en mi deber,
te pierdo en el desierto
y en la ciudad también.
Estando muerto vivo en tu piel,
me acogen tus recuerdos,
la soledad es tu saber,
lo sé.
Grito bajo tierra,
hablo con razón,
el infierno no me quiere,
vivo o muerto,
nunca será mejor.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años