Rompes cadenas,
jadeas y gimes al atardecer.
Preguntas por su nombre
una y otra vez,
cuando ya no tienes nada que perder.
Ahogas la angustia por volverlo a ver,
que no sientes vergüenza
por lo que vas a perder.
Desmoronas sus sueños
sólo por placer,
el sol te refugia,
para con la noche renacer.
Como si la vida fuese tu negocio,
y tu cuerpo fuese el canal,
para llenar esa boca
de una vida infernal.
Tu vida es tu sueldo,
tu hambre placer,
no sientes respeto
con el que vas a amanecer.
Como si fuera poco,
no sientes temor,
por si en tu sangre y tus venas
llevas el horror.
Se hizo tarde
y tienes que partir,
para saciar ese cuerpo
que no se quiere vestir.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
1 comentario:
Tremendo. Un final muy bueno y acabado. ME gustó mucho Juako weón, buena volá lo que estás haciendo.
Publicar un comentario