Vagos momentos de reflexión
convergen en un delirio de recuerdos.
Pierdo mi voz
y renazco con tus labios.
Como acto de magia,
tus ojos verdes convergen con los míos,
y me deleito con la belleza de tu mirada.
Como si fueses un hada,
atraviesas mis memorias,
como flecha encantada,
recorres mis sueños,
aliviando mis tinieblas.
Postergas mis tristezas
para cuando no estés,
me quede sin fuerzas.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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