Es que no oigo bien
a tu paso le sigue el tren,
que a media mañana anuncia
que a tu paso ya dejé.
No te veo bien
a mis ojos los ciega el reconocer
tu sombra ya no existe
y mi corazón anda en pie.
Ya no sabe lo mismo
tu sabor se avinagró
esa miel placentera
mi boca la olvidó.
Tu forma ha cambiado
tus pétalos se han secado,
tus zafiros como barro
has caducado.
Tu olor se ha transformado
en una fruta en mal estado,
quisiera serte franco
hacia ti he abdicado.
No oigo tus plegarias
y mis ojos no ven los ángeles,
pues el sabor azucarado
en sus alas ha fallado.
Seco otoño
te llevaste mi primavera,
pues esa rosa estaba entera
y mi alma era de ella.
TRISTE JORNADA
Hace 6 años
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